En la década de 1930, una facción conservadora radical casi empujó a Finlandia al autoritarismo total. Llamado movimiento Lapua, era un grupo de finlandeses de extrema derecha que buscaba derrocar la república, marginar a los comunistas e instalar un gobierno autoritario. Se las arreglaron para alterar el orden político de Finlandia mediante amenazas de violencia y secuestros simbólicos, en los que capturaban a rivales políticos y los conducían a la frontera soviética.
Se ganaron el apoyo de políticos moderados y de centro derecha que creían que podían aprovechar la pasión y el apoyo de este grupo nacionalista radical. El movimiento también incluyó a destacados empresarios, propietarios de periódicos y miembros clave del ejército.
Pero entonces… algo pasó. Casi de la noche a la mañana, el movimiento Lapua colapsó. Tres años después de su fundación, esta facción de extrema derecha fue excluida de la política finlandesa y la democracia en el país nórdico ha sido estable desde entonces.
El productor de Diario Angelopolitano, Nate Krieger, investigó el ascenso y la caída del movimiento Lapua para descubrir exactamente cómo Finlandia logró evitar esta amenaza antidemocrática y qué pueden aprender las democracias modernas de este peligroso momento de la historia. Al rastrear cómo Finlandia cambió de rumbo con éxito, exploramos lo que realmente funciona para detener los movimientos fascistas y restaurar la democracia: la acción temprana y colectiva.
Fuentes y lecturas adicionales:
Esta historia fue financiada por una subvención de Protect Democracy. Diario Angelopolitano tenía total discreción sobre el contenido de estos informes.