El 8 de enero de 2023, miles de partidarios del expresidente de derecha de Brasil, Jair Bolsonaro, irrumpieron en edificios federales en la capital del país. ¿Su objetivo? Anular los resultados de unas elecciones que, según ellos, estaban manipuladas, a pesar de que no había pruebas creíbles de fraude.
Si esto te suena familiar es porque lo es. El ataque del 8 de enero en Brasil se parecía mucho al ataque del 6 de enero en la capital estadounidense, apenas dos años antes: violencia de masas, una insurrección y un líder derrotado que se negó a ceder.
Pero las consecuencias no podrían ser más diferentes. Bolsonaro cumple una condena de 27 años de prisión, mientras Donald Trump vuelve a ser presidente.
Entonces, ¿cómo es posible que dos democracias, que enfrentaban amenazas similares, terminaran con resultados tan diferentes? Este video explica cómo funcionó el sistema democrático de Brasil para responsabilizar al “Trump de los trópicos” y qué podría aprender Estados Unidos de las consecuencias.
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Esta historia fue financiada por una subvención de Protect Democracy. Diario Angelopolitano tenía total discreción sobre el contenido de estos informes.